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Entre el cipayismo y el delirio: la famosa tierra prometida de Javier Milei.

06/10/2026 Análisis
Entre el cipayismo y el delirio: la famosa tierra prometida de Javier Milei.

Entre el cipayismo y el delirio: la famosa tierra prometida de Javier Milei.

El miércoles 24 de septiembre, Javier Milei declaró en una entrevista “Netanyahu es un líder extraordinario, sin él Israel no existiría Argentina es la nueva tierra prometida”. El presidente que ya se caracteriza por caminar sobre el finito hilo entre el cipayismo exacerbado y el delirio nos cita, nuevamente, a recorrer la vieja historia de Israel su relación con la Argentina y a efectuar un análisis que nos explique que, además del evidente delirio mesiánico del presidente, mantiene tan flamante su afán por establecer estrechos vínculos con el conflictivo estado.

El principio del fin.

A finales del siglo XIX en una Europa marcada por un nacionalismo desbordante y la expansión del antisemitismo, surge Theodor Herzl, periodista judío y ateo, ciudadano del imperio austrohúngaro. Herzl funda el sionismo tras llegar a la conclusión de que, debido a la persecución hacía el pueblo judío debían constituirse como una nación y tener un estado propio.

Es así, como para 1896 publica “Der Judenstaat” (el estado judío), libro en el que pone sobre la mesa elegir principalmente entre Argentina y Palestina para hacerse del territorio y establecer un hogar nacional para el pueblo judío. Ahora bien, al lanzar la moneda al aire lo que provoca que caiga de cara Palestina no tiene nada de azaroso, el afán que ata a los sionistas a su inolvidable patria histórica nos lleva a los tiempos de David y Salomón, en donde se funda el argumento sionista. Génesis 15:18: “a tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Éufrates”.

A Herzl le lleva a elegir las fichas de su tablero la crisis capitalista industrial en Europa. Debido a las grandes oleadas de migración hacía América producto de dicha situación critica y también al buen recibimiento de dichos inmigrantes por parte de los gobiernos, al ser ellos vistos como mano de obra faltante.

Los judíos llegan como cualquier otro migrante, no solo golpeados por la situación económica sino también por el odio creciente del resto de la población. Es esta misma situación la que los lleva en los 60s del siglo XIX a dejar el viejo continente para aventurarse a una de las tierras mas despobladas del sur occidental; Argentina. Poco a poco, primero habitando Santa fe llegan a establecer su comunidad.

La estabilidad, sumada a la buena predisposición del clima, la zona geográfica y la riqueza de recursos, junto a la baja densidad de población fue motivo para que Herzl contemplara dicha nación junto a Palestina como una posibilidad de asentamiento para su tan añorado estado judío.

El sionismo no avanza únicamente por propia iniciativa y determinación, sino gracias a colaboración ajena de países con intereses geopolíticos claros.

Gran Bretaña: histórico cómplice.

Si hay algo que prueba de manera efectiva como el presidente de la nación adolece de criterio, además del archivo que evidentemente no resiste (Javier Milei a la BBC N20:30 06/05/24), es la historia que manipula intermitentemente a su conveniencia.

Entre el cipayismo y el delirio: la famosa tierra prometida de Javier Milei.

Javier Milei: admiro a Margaret Thatcher. He escuchado muchos discursos de Margaret Thatcher es brillante.

El presidente se ha pronunciado por la situación ilegitima de Malvinas en cuanto a Gran bretaña, impulsa el endurecimiento diplomático legal frente al Reino Unido ante dichas tierras. Sin embargo, se declara abiertamente como el presidente más sionista del mundo. Amigo además de Eduardo Sergio Elsztain empresario e inversionista, propietario del 2,3% de la provincia de Salta, entre otras provincias, y quien financió la campaña de Javier Milei durante el año 2023, junto a su estadía del hotel El Libertador del cual es propietario. Vinculados también por el campo espiritual Elsztain conectó al presidente con la secta sionista Jabad Lubavitch, con base en Estados Unidos, quienes premiaron al ejecutivo como “El embajador de la luz”.

Revelado en La Nación por Jorge Liotti, se dio a conocer que Elsztain es accionista de Falkland Islands Company, empresa que maneja prácticamente toda la economía de Malvinas, territorio ocupado como es sabido por Gran Bretaña desde 1833. El empresario declaró haber comprado el 2% de acciones de la FIC en 2005 con el fin de “ayudar” al reclamo sobre las islas, pretendía el control mayoritario cosa que Inglaterra impidió. Sin embargo, el samaritano inversionista por cada US$ 100 de ganancia recibe 2, de una empresa que opera pesca, petróleo, inmobiliaria y turismo de las islas. Así es como el mecenas amasa fortunas con la usurpación de dicho territorio.

Gracias a la falta de mano dura estatal, es uno de los mayores terratenientes del país. Y ahora, gracias al “nacionalismo” libertario, arrasa en la explotación de minería y oro en el país del tango.

Retrocedemos ahora al 1920 para poder comprender como Gran Bretaña, ahora némesis del presidente libertario, posibilitó la expulsión del pueblo palestino para el surgimiento de la nación y estado de Israel.

Posterior al colapso del Imperio Otomano y la victoria en la primera guerra mundial, Gran Bretaña ocupó Palestina y gobernó dicho territorio hasta 1948. Cosa que se solidificó aún mas tras la creación de la Sociedad de Naciones, que dividió los antiguos territorios otomanos en los llamados “mandatos”.

Gran Bretaña recibe entonces a Palestina en 1922 como uno de esos mandatos, y ejerce un dominio opuesto a lo neutral. Sus autoridades impidieron la autodeterminación de la mayoría árabe palestina que ya habitaba su tierra, bloquearon y reprimieron los derechos de los palestinos, además de frenar violentamente sus protestas.

Los sistemas de mandatos suponían un mecanismo para la independencia de aquellos pueblos colonizados. Sin embargo, las potencias europeas consideraban este sistema como una manera de mantener control sobre los territorios conquistados.

La historia de Palestina toma un rumbo inesperado una vez que, en 1917 el secretario de asuntos exteriores del Reino Unido, Arthur Balfour se declara en la comprometida tarea de apoyar el establecimiento de un “hogar nacional judío”.

La declaración de Balfour establece no hacer nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina. No obstante, a la realidad era prácticamente una entrega de dicho territorio a los colonos judíos, en gran medida europeos, que llegaban a Palestina omitiendo a la árabe autóctona. Además del apoyo brindado poe Londres en el proyecto sionista durante las entreguerras.

El texto de la declaración de Balfour se incorpora de manera absoluta al mandato británico para Palestina y obliga al gobierno en función, y a todos los posteriores a él a cumplirlo.

En una cena privada con el secretario en 1922, le aseguran a Weizmann que con “hogar nacional judío” se refieren siempre a un futuro estado judío, y otro comensal de dicha reunión, Lloyd George, convencen a la cabeza sionista de que por dicho motivo jamás se permitiría un gobierno representativo en Palestina. Y, como si todo aquello no fuera suficiente los funcionarios británicos se negaron a reconocer cualquier forma de representación árabe en Palestina hasta que se aceptaran totalmente los términos del mandato, que incluían aceptar la declaración de Balfour.

El mandato reconocía únicamente al pueblo judío como poseedor de derechos nacionales en el país.

El sionismo y el nazismo: dos caras de la misma moneda.

Aunque para los comienzos del siglo XX la población judía ya había aumentado en Palestina gracias a las aliyás de colonos sionistas, se había visto estancada, por tanto, cuando Hitler asume el poder la agencia judía que se había establecido en Palestina firma con los nazis los acuerdos de Haavara. Acuerdo en el que se les permite a los judíos migrar a particularmente a Palestina por la persecución nazi, conservando solo una parte de sus propiedades, mientras que las que excediesen de cierto límite se venderían únicamente al régimen nazi, quienes ofrecieron este acuerdo porque les suponía un beneficio del intercambio de divisas y mercancías.

El sionismo de cierta manera se veía beneficiado por la controvertida decisión, dado a que esto empujaría a los demás colonos a tener que migrar a territorio palestino y aumentar la ocupación.

Dicho por Theodor Herzl «los antisemitas serán nuestros mejores amigos y los países antisemitas nuestros aliados» en sus diarios, allá por el 1895.

El 7 de diciembre de 1938, poco después de la violenta Noche de los cristales rotos Ben-Gurión expone en su discurso ante el comité central del partido laboralista Mapai en Tel Aviv «Si supiera que es posible salvar a todos los niños de Alemania llevándolos a Inglaterra, y solo a la mitad trasladándolos a la Tierra de Israel, elegiría la segunda opción, porque ante nosotros no solo está la cuenta de estos niños, sino el ajuste de cuentas histórico del pueblo de Israel».

El sionismo, a fin de cuentas, pone en jaque a su gente independientemente de su protección y ahora se encomienda arduamente a terminar con la tarea que inició Gran Bretaña de extinguir la autodeterminación del pueblo palestino.

Milei: la perla del sionismo.

Si hay algo en lo que Javier Milei ha sido radicalmente razonable, es en autodenominarse el presidente más sionista. Se trata de un dirigente que pone en jaque a su pueblo, que los intereses nacionales se los apropia y defiende únicamente en función a su autodeterminación de mesías o a la de prometer nuestra nación, nuestros recursos, tierras y su avance tecnológicos parte por partes al mejor postor.

El presidente lleva adelante la bandera de Israel, habla del antisemitismo y a la par que puede conmoverse hasta las lágrimas en el muro de los lamentos ha sido capaz en nuestro país de reivindicar una y otra vez la dictadura. No hay nada casual en que Javier Milei, reivindique dicha atrocidad a la par que se planta la cara sionista.

La propaganda sionista en América Latina:

El sionismo incide en LATAM mediante propaganda, la ultraderecha se planta y a estas alturas el único país que resiste es Brasil (que se acerca sus elecciones).

Y es mediante los medios de comunicación que logran seguir con su intervención, no solo en favor de su propio provecho sino en favor de los Estados Unidos.

Durante la época de dictaduras que azotaron a LATAM durante la década de los 70’ y 80’ el movimiento sionista fue una pieza fundamental para proveerle el armamento a dichos regímenes dictatoriales.

Hay una basta historia respecto a las relaciones armamentísticas entre Israel y las dictaduras que se gestaron a lo largo de toda LATAM. Sin embargo, ahora nos compete Argentina que está siendo simbólicamente entregada como la “tierra prometida”.

Durante la dictadura argentina, la del (mal) llamado “proceso de reorganización nacional” y la dictadura en Chile, se envió para la provisión de armas al teniente general Motta Gur, quien fue dirigente del partido laboralista y cronista de Davar, periódico oficial de la Histadrut (como la CGT Israelí). Exitoso en sus ventas de armamento, declaró lo “victorioso de Chile” y como seguramente se mantendrían así, cuando claro está que si estas personas hablan de victoria se refieren a la sangrienta represión que las dictaduras han dejado a lo largo de Latinoamérica, principalmente reprimiendo violentando y desapareciendo jóvenes revolucionarios que abogaban por las ideas de izquierda y la justicia social.

Además, durante dichas represiones afirmaron que vehículos cañones de agua, que se utilizaban para disolver las protestas traían inscriptas que su fabricación era en Kibutz Beit Alfa, del Hashomer Hatzair.

No es de extrañar, todos los gobiernos han establecido relaciones de complicidad con Israel, ignorando o no que las mismas armas que hoy producen un genocidio en Gaza son aquellas que asesinaron, torturaron y desaparecieron a nuestros jóvenes militantes.

El terrorismo: el enemigo interno.

No nos resulta tan ajeno ya escuchar el término “terrorismo de izquierda”, incluso hemos oído hablar al presidente Javier Milei sobre dicho tema, declarando que hay terroristas disfrazados de maestros, de investigadores y estudiantes.

Desde el 2001 se dio apertura a la guerra contra “el terrorismo” por parte de Estados Unidos. El militarismo pasa a ocuparse del “enemigo interno” sin dejar completamente abandonado al externo. La campaña denostante de Javier Milei contra la izquierda, en la que la palabra más leve ha sido “kuka” o “zurdo”, vuelve el ser sindicalista, feminista o siquiera un poco interesado en los recursos naturales y su preservación, motivo de recibir insultos, persecución e incluso represión.

En LATAM se disfraza al aparato represor, del enemigo interno que hay que controlar, bajo el eslogan de “brindar seguridad” al pueblo.

Israel se mueve en el mercado militar, y es Gaza una forma que tienen de demostrar también la eficacia de su armamento en terreno real, tiene más de 130 países como clientes. Si volvemos para atrás a la época del muro que se levantó entre EEUU y México, para el control migracional, tuvo como antecedente a Israel con el control poblacional en la construcción del muro en Cisjordania.

Argentina inclusive firmó un convenio durante el año 2017, gobierno de Mauricio Macri, de cooperación en asuntos de seguridad pública e interior. Mientras distintas fuerzas policiales del país (entre ellas provincia de Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Tucumán) realizaron viajes de formación a Israel.

La tierra prometida: los recursos naturales.

Mekorot, denunciada ante la ONU por la violar el derecho del acceso al agua a la comunidad palestina, se instaló en Argentina. Desembarcó ya en 10 provincias y Javier Milei acordó con la israelí XtraLit para la extracción del litio en el norte argentino. Dado a que la extracción del litio requiere de litros y litros de agua se complementa esta última empresa con Mekorot.

Se le suele atribuir al presidente de la Nación cierto desequilibrio mental, que no se pretende negar ni afirmar. Sin embargo, todo lo que ha logrado hacer con su campaña y estos años de gestión es un andamiaje y forma de comunicación con un objetivo determinado: saquear el país de recursos.

El aborrecimiento que logró instalar a un enemigo que no existe (a la izquierda, los kirchneristas, a los peronistas) como si no fueran también parte de su nación, a los recursos naturales para establecer la ley de glaciares, a la autodeterminación de los pueblos al apoyar a Israel y con las constantes represivas que hay a los mismos pueblos originarios (como se ha reprimido en Humahuaca, Jujuy) hace apenas pocos meses, y ahora la ley de extranjerización de tierras que no hace más que aún profundizar en una desigualdad de distribución del territorio (dado a que, como vimos antes a lo largo de este artículo, tenemos terratenientes que pueden si se juntan todos hacerse prácticamente de ¼ dueños de este país). El odio que ha logrado instalar sobre los planes sociales, que además no quitó, sino que inclusive aumentó en número de beneficiarios, mientras tiene funcionarios como Manuel Adorni que milagrosamente encuentran una cantidad exacerbada de dólares en un pendrive. La forma en que culpabiliza a los “pañuelos verdes” por la baja de natalidad, y a su vez durante su gestión corta los medicamentos oncológicos y el plan cunita que evita la muerte súbita de bebés de las familias más vulnerables. O como ha denostado a políticos por corruptos a la vez que omite su causa abierta por LIBRA.

Nada en este gobierno, ni la más mínima denostación desde el inicio de sus campañas ha sido casual, todo desemboca en exactamente lo que dijo el 24 de septiembre, llenar de promesas al pueblo de esta nación y después en el exterior darla como tierra prometida al mejor postor.