Más allá de la grieta - El desafío de construir un criterio propio
El escenario político actual que trasciende a la Argentina, a primera vista, no parece variar con respecto a sus antecedentes históricos, por un lado, la postura del oficialismo; por el otro, la oposición. A pesar del tradicional escenario de posturas contrarias en representación de intereses contrapuestos, el foco de debate en este artículo no recae en aquella opinión por la que militamos en búsqueda de la representación de la mayoría, sino en la capacidad del ciudadano de poder formar una opinión propia y lo más allegada a la realidad posible. Para ello, es pertinente tener en consideración que, actualmente, la oposición pareciera carecer de un liderazgo unificado en un único individuo capaz de consolidar las dudas respecto a los postulados de la derecha; por su contraparte, el gobierno nacional se apropia de la idea de libertad y se aferra a ella de manera exclusiva y excluyente, posicionando así al peronismo como partido de izquierda promotor de un Estado como mejor y único garante emancipador.
A pesar de estas superficiales postulaciones basadas en notas, opiniones, declaraciones y demás fuentes difundidas en medios masivos de comunicación, la realidad presenta matices de grises, los cuales adquieren importancia para poder erradicar los prejuicios del debate público: que la libertad pertenece a la derecha y que un estado tutor es indispensable para garantizar derechos según la izquierda. Es en el punto medio de esta postulación que Luís Diego Fernández, presenta su obra titulada “Manifiesto libertario de izquierda”, donde toma como postulado volver a los orígenes de la libertad para apartarlos de la derecha, retomando también la posibilidad de adquirir autonomía del cuerpo y de los estilos de vida sin necesidad de que el Estado participe activamente en la vida privada.
Bajo esta propuesta teórica que abordaré a continuación, considero indispensable volver a las bases democráticas y tomar como imprescindibles los postulados de académicos que sentaron las bases de la actualidad, particularmente, el rol del ciudadano no informado de Bobbio Norberto. En su obra “El futuro de la democracia”, el autor explica y señala que la democracia presupone un ciudadano con el grado de información necesario para decidir entre alternativas reales, pero un ciudadano no informado no es un ciudadano pleno, sino un sujeto pasivo. La democracia presupone la existencia de ciudadanos que poseen el grado de información necesario para poder elegir entre alternativas reales (1986). La conjunción de la propuesta teórica de Fernández L. D. y la propuesta práctica de Bobbio, N. pareciera ser el más adecuado medio para “avivar” al ciudadano y motivar a la sociedad a forjar una opinión propia de forma objetiva.
La propuesta emergente del Manifiesto libertario de izquierda expone dos principales posturas: la derecha paleoliberal o conservadora que demuestra que un “libre mercado” concentrado en pocas corporaciones no representa “libertad”, así como tampoco lo hace la autonomía económica si se persigue la diversidad cultural, sexual o la libre soberanía del cuerpo; por otra parte, la izquierda, donde el autor señala que la burocracia estatal, la regulación excesiva y el paternalismo no liberan al individuo, sino que por el contrario limitan sus capacidades autogestivas, productivas e independientes. El objetivo central no es postular una nueva ideología de centro que combine lo mejor de ambos (mal llamados) “extremos”, sino motivar al ciudadano a indagar e investigar, a poner en duda y a formarse de manera independiente al cuestionar los postulados principales y caracterizadores de los partidos políticos de la Argentina actual.
La realidad política no se desarrolla de manera pasiva, acoplándose a las masas ni optando por el populismo del momento, se construye en base a la información que recolectamos y a los cuestionamientos que ejercemos respecto a las mismas. Si los ciudadanos nos abocamos a consumir consignas y postulados cerrados, terminamos reproduciendo decisiones dogmáticas. Para optar por qué lado girar, es indispensable contrastar los datos y dudar de la veracidad de la información revelada. Así es como en este punto vuelve a retomar vigencia la postura de Bobbio, donde lo importante es el ejercicio consciente de los ciudadanos, capaces de elegir entre las alternativas aquella que más se acerque y afiance a los valores e ideales que considera alineados con su persona actual y que afectará la forma en la que aquella persona quiere construir a futuro.
Parte de ser un ciudadano informado requiere de tres puntos claves según Norberto (1986): en principio, exigir la publicidad del poder a través de la fiscalización de corrupción e ineficiencia; rechazar el pensamiento único y no ceder ante dogmas ideológicos de la política y la economía; y ejercer la duda crítica por medio de la comprensión de que la información es un recurso indispensable para construir un juicio propio, garantizando que el voto es fruto de una convicción construida de manera autónoma. En este marco, la conceptualización contra el dogmatismo se mueve en ambos frentes a través de las palabras de Luis Diego, demostrando a la izquierda que el Estado no es la mejor pero tampoco la única institución transmisora de emancipación para el ciudadano y; presentándole al libertarismo de derecha que sin la autonomía del cuerpo y sín la crítica al poder corporativo, la libertad se convierte en un conservadurismo feudal.
Vislumbramos así por medio de los lentes del libertario de izquierda que, por su parte, la izquierda cuenta con las herramientas necesarias para avanzar sobre la materia referente a la autonomía del ciudadano en cuanto a derechos civiles (como la legalización del aborto bajo el gobierno peronista de Alberto Fernández en 2020) pero es afectada por el sesgo de la necesidad de tutelar y asumir un rol paternalista desde el Estado, asi como genera tambien una dependencia de la burocracia mediante subsidios y asistencias directas dificultando el fomento de una economía autogestionada por el individuo.
Enfocándonos en el libertarismo de derecha, el autor se alínea con esta propuesta y comparte la importancia del desmantelamiento de una burocracia ineficiente y el rol estatal intervencionista, cuestionando el monopolio coercitivo del Estado al intervenir fiscalmente y por medio de corporaciones políticas; pero fallando por su sesgo paleolibertario y su batalla cultural (cuestionando propiedad del cuerpo gestante, la igualdad de género o la diversidad sexual) restringiendo así el principio de libertad; y evidenciando también una ceguera ante el poder corporativo al confundir libertad de mercado con la desregulación de corporaciones sin protección a las unidades autónomas nacionales.
Para concluir, resulta importante resaltar que contamos con el poder de enriquecer nuestros conocimientos respecto a las ideologías y a los postulados que nos atraviesan día a día, un buen ciudadano que se informa y replantea las ideas que le presentan es aquel que posteriormente contará con las herramientas para evaluar a la figura presidencial y al gobierno de turno, siendo consciente de sus decisiones y limitaciones, las cuales lo demostrarán capaz de apoyar aquello que considere mejor para su futuro y el de sus pares en el corto y mediano plazo. Bajo esta propuesta teórica, considero indispensable volver a las bases democráticas y tomar como guía los postulados académicos clave, particularmente el análisis de Norberto Bobbio sobre el ciudadano no educado. En su obra el autor advierte que “en los estados democráticos no se ha logrado la formación de un ciudadano consciente de los propios derechos y deberes, capaz de juzgar libremente las alternativas políticas” (Bobbio, 1986, p.24). La conjunción de la propuesta teórica de Luís Diego Fernandez y la advertencia de Bobbio se presenta como el medio más adecuado para motivar a la sociedad a forjar una opinión de manera objetiva en reemplazo de esperar que se nos inculque la opinión de otra persona.
Bibliografía:
Bobbio, N. (1986). El futuro de la democracia (3.ª ed., J. F. Fernández Santillán, Trad.). Fondo de Cultura Económica.
Fernández, L. D. (2026). Manifiesto libertario de izquierda. Adriana Hidalgo Editora.
Francisco Alonso, A. (2023, Agosto 19) Qué es la ideología libertaria y qué tanto se adhiere Javier Milei a ella. BBC News Mundo.Último acceso: 2026, Agosto 24. https://www.bbc.com/mundo/articles/c19l9k4j9g4o
Retamozo, M., & Trujillo Salazar, L. P. (2025). El gobierno de Alberto Fernández en Argentina: La política y las políticas en tiempos de crisis (2019-2023). Estudios Políticos, (67), 75–99.